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Nuevas reivindicaciones independentistas

williamsA mí me extrañaba mucho que los vascos estuviesen tan callados estos últimos tiempos. Desde que ETA el 20 de octubre de 2011, pronto hará cinco años, anunciaba que dejaba las armas definitivamente y la esperanza de paz prendió en los corazones de todos los demócratas,  no se oían tumultuosas proclamas ni escándalos callejeros multitudinarios. Alguna manifestación para el acercamiento de los presos al País Vasco y poco más.

Sólo el caso Otegui, que quiere ser candidato a lehendakari en las listas de EH Bildu y que el Constitucional ha tumbado ha sido portada en estos días. La resolución dictada por la Sección Primera  cierra definitivamente el camino para que el abertzale acceda de nuevo a la cámara vasca y tampoco parece que pasa nada.

Sin embargo en Cataluña la movida ha sido de “aquí te espero”. Diadas con cadenas humanas de cientos de kilómetros, cuatribarradas en el Camp Nou, Vuelta Ciclista, Olimpiadas…. Plebiscito inconstitucional, dirigentes nacionalistas expuestos a penas de prisión por desobediencia, creación contra natura de hacienda, embajadas y ministerios catalanes, todo un frente orquestado y con la complicidad de miles de político, periodistas, empresarios y personas comunes.

Y yo preocupado por la situación no acababa de creérmelo. ¿Qué los catalanes son más independentistas que los vascos? ¿Qué tienen más huevos los de Barcelona que los de Bilbao? No… no puede ser.

Algo estaban tramando, alguna acción, algún plan secreto se estaba incubando en el seno de las ikastolas y en los cientos de municipios de Álava, Guipúzcoa y Vizcaya y en las organizaciones empresariales nacionalistas, en todas las asociaciones culturales amantes del euskera y en muchos sitios más de ese rincón de ¿España?

Y por fin lo he descubierto, el PNV, Bildu, HB, todas las fuerzas políticas , todos los intelectuales, todas las personalidades del mundo científico, artístico y social han estado trabajando sin descanso estos años para conseguir un hito en su historia, en su desarrollo, en su camino al futuro.

Han comprado personas, han falsificado papeles, han mentido, disimulado, engañado y  han puesto en peligro vidas humanas con un solo fin: tener un futbolista del Atlético de Bilbao negro. Y lo han conseguido.

Nunca jugará un futbolista español en sus filas, pero no han podido con la envidia al Barsa por tener a Neymar y otros fichajes de color.

Y ahí tenemos a Iñaki Williams, nacido en las rías del Nervión y con un nombre bien vasco.

“Los catalanes tienen que comprarlos en el extranjero, pero nosotros los hacemos aquí, frente al Guggenheim, con dos huevos. ¿No es así Patxi?

 

 

 

 

Comentarios
  1. Jose

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